Los depósitos de acumulación de agua potable que abastecen las instalaciones comunitarias tienen una gran probabilidad de convertirse en focos de proliferación bacteriana.

En ellos se van acumulando partículas orgánicas e inorgánicas. Conjugado con temperaturas entre los 20 y 40 ºC, van creando un medio nutritivo para multitud de bacterias y otros microorganismos (Legionella sp, E. coli, Clostridium, coliformes, enterococos, etc.).

Por ello se hace necesario realizar una higienización de estos depósitos, es decir, la limpieza de lodos e incrustaciones de las superficies, para posteriormente desinfectarlas de forma efectiva. Se debe realizar esta operación con una periodicidad mínima anual.